Análisis comunicativo del acto. Primeras palabras de S.A.R. la princesa de Asturias

 

 

El pasado día 31 de octubre de 2018 asistimos a las primeras palabras pronunciadas por la Princesa de Asturias con motivo del 40 aniversario de la Constitución Española en la sede del Instituto Cervantes en Madrid. A continuación procederé a analizar todos aquellos elementos que han hecho posible que la «palabra» coja fuerza y transmita el mensaje deseado.

  1. Escenografía: el acto ha tenido lugar en el Instituto Cervantes en Madrid. Apreciamos un escenario sobrio donde solamente aparecía un atril revestido de color rojo y flanqueado a ambos lados por la bandera de España. Hemos podido también observar una luz muy tenue sobre el escenario con objeto de recrear un espacio más íntimo y acogedor, y así darle protagonismo a la Princesa de Asturias.
  2. Vestimenta: hay que destacar el color de la corbata de S.M. el rey, así como el color del vestido de la princesa. En cuanto al color morado de la corbata diremos que dicho color es característico de la realeza, y a su vez connota diplomacia. Las personas que usan este color confían en sí mismas. Dignidad y sabiduría son los dos elementos claves que también se desprenden mediante el uso del color morado. Con respecto a la vestimenta de la Princesa de Asturias. comentaremos que ha utilizado un traje de una sola pieza bastante sobrio en color azul celeste casi grisáceo, pero elegante a la vez. Este color simboliza la honestidad, la honradez y la fortaleza. Por tanto, podemos decir que ese es el mensaje que ha querido transmitir la princesa tanto con su vestimenta como con sus palabras. En este sentido, ha habido una perfecta sintonía y armonía entre comunicación no verbal y verbal.
  3. Análisis de comunicación: se aprecia claramente tres momentos claves (el antes, el durante y el después) cuando la Princesa de Asturias va a pronunciar sus primeras palabras.

a) La Princesa se acerca al escenario, concretamente al atril, con paso firme y decidido donde allí le espera S.M. el rey. Antes de subirse a la tarima colocada justo enfrente del atril, el rey pone levemente su mano izquierda sobre la cintura de la Princesa de Asturias. Este gesto singular denota cercanía y seguridad que el rey pretende transmitir a su primogénita. La colocación del rey en el escenario resulta también significativa. Con respecto a la proxémica (distancia entre dos personas), el rey se coloca muy cerca de la Princesa de Asturias (justamente a mano derecha de ésta). Esta distancia íntima pretende recrear un espacio de cercanía y seguridad como comentaba anteriormente.

b) Analizaremos los componentes paralingüísticos de las palabras pronunciadas por la Princesa de Asturias. Su volumen de voz era acertado y adecuado sin crear ningún tipo de estridencia entre los asistentes. La entonación ha dejado de tener un carácter meramente lineal para hacer hincapié en las palabras claves (se advierte una entonación ascendente y con un contacto visual más directo). El mensaje subraya cuatro palabras relevantes: «de derecho», «libertad», «poderes del Estado» y «monarquía parlamentaria» (Al pronunciar estas palabras la Princesa dirigía su mirada al público asistente y con un tono más elevado). Podemos observar cómo al pronunciar estas dos últimas palabras («monarquía parlamentaria) su mirada es mucho más directa, acabando con una sonrisa amplia e inocente para dejar patente uno de los fundamentos de la Constitución Española.

c) Al término de las palabras pronunciadas por la Princesa de Asturias, S.M. el rey se ha acercado a ella para darle un beso en la mejilla. Este gesto denota la complicidad que tienen entre ambos. No deja de ser un acto cariñoso y afectivo entre dos personas.

Para finalizar, hemos podido ver a S.M. la reina pendiente en todo momento sobre la evolución de las palabras que su hija estaba pronunciando. La reina asentía en todo momento con su cabeza para transmitir a la princesa seguridad, claridad y constancia en las palabras que estaba pronunciando. Este gesto denota también que el acto haya sido ensayado bastantes veces con anterioridad entre ambas. La serenidad que la Princesa de Asturias ha transmitido en sus palabras se debe, por tanto, a la mirada cómplice que en todo momento tenía su madre, la reina Letizia.

Pedro L. Sánchez 
Protocol & Diplomacy Consultancy
www.pedrolsanchezconsultancy.com

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