¿Por qué son importantes el PROTOCOLO y la DIPLOMACIA tanto a nivel gubernamental como empresarial?

El protocolo es el arte de comunicar y armonizar que “estudia e investiga las normas y costumbres sociales, basada en las normas jurídicas y fuentes del derecho, para su correcta ejecución a la hora de transmitir un mensaje determinado en el campo de las relaciones políticas, diplomáticas, empresariales y sociales”.

El protocolo garantiza el cumplimiento de igualdad jurídica; es decir, el puesto y honor que a cada uno le corresponde. En ámbito empresarial, éste se nutre y embriaga del protocolo institucional. Además, el protocolo en la organización de eventos se convierte en una poderosa herramienta de marketing empresarial. A pesar de tener un carácter multidisciplinar (historia, derecho, hábitos, costumbres y antropología), el protocolo se consolida como la herramienta primordial para volcar todo ese legado histórico y cultural que hemos heredado mediante usos, costumbres y normas.

En definitiva, el protocolo se convierte en un elemento indispensable para la comunicación tanto externa como interna; convirtiéndose así en una importante herramienta de comunicación estratégica.

La diplomacia, que es un medio y no un fin en sí mismo, es el arte de poner en práctica la política exterior a través del método pacífico de la negociación; buscando la cooperación y la colaboración. De esta manera, la diplomacia pasa a ser pública, inclusiva y abierta. Será el protocolo el encargado de aplicar correctamente la diplomacia.

  • La diplomacia pública comunica, teje alianzas y consigue una mayor influencia en la escena global. Su modelo se basa en un esquema colaborativo entre instituciones públicas y privadas para la puesta en marcha de programas y difusión de informaciones en el ámbito de lo cultural, educativo o económico.
  • La diplomacia digital acerca la política exterior al ciudadano de una manera ágil y sencilla, y permite conocer la opinión de los ciudadanos al respecto. Es el máximo exponente de la diplomacia pública. Transparencia, interacción y confianza serán los valores más perseguidos.
  • La diplomacia intercultural es el medio vehicular a través del cual evitamos el denominado “culture schock”. Consiste en acercar culturas mediante la negociación, el diálogo y el entendimiento.
  • La diplomacia corporativa se convierte en una necesidad imperiosa en el mundo empresarial debido a la era de las nuevas tecnologías y la apertura de mercados. Este tipo de diplomacia hace que las empresas en cuestión se sitúen como un referente en la escala internacional; transmitiendo “credibilidad, coherencia y transparencia.”

 

¿Cuál es el resultado de esa simbiosis entre “protocolo” y “diplomacia”?

El protocolo y la diplomacia son herramientas de gestión de conflictos. De ahí que sirvan también de base de estudio, investigación y análisis para los planes geoestratégicos. Tanto “protocolo” como “diplomacia” interaccionan complementándose uno con el otro.

El protocolo es el mecanismo que sirve a la diplomacia para su correcta ejecución mientras que la diplomacia es la encargada de “crear puentes” entre los Estados mediante la comunicación y el  diálogo con objeto de crear negociaciones fructíferas, de cooperación y colaboración; todo ello bajo el paradigma de la “armonía”.