Siendo una de las ceremonias más solemnes en el ámbito diplomático, las denominadas «Cartas Credenciales» son el documento que acredita a un embajador extranjero como representante y máxima autoridad diplomática de otro país en España. En las «Cartas Credenciales» consta el carácter representativo del diplomático, se expresa su confianza en su capacidad, se detalla su misión y la amplitud de sus facultades; al tiempo que se solicita plena fe y crédito a las actividades que emprenderá en nombre de su Gobierno.
Este ceremonial fue determinado personalmente por el propio rey Carlos III. Él mismo determinó todo el Ceremonial de Recepción y Presentación de las Cartas Credenciales de los embajadores acreditados ante su corte, y ha perdurado hasta la actualidad. Con él aparece el nuevo cargo de Introductor de Embajadores quien se encargará de recibir, atender y presentar al nuevo embajador ante S.M. el rey. Anteriormente este cargo era denominado Conductor de Embajadores y fue creado por el rey Felipe IV el 1 de abril de 1626.
El pasado día 15 de enero el nuevo nuncio apostólico, Monseñor Bernardito Auza, hizo entrega de sus credenciales ante S.M. el rey Felipe VI. Monseñor ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede en junio de 1990. Ha sido observador permanente de la Santa Sede ante la Organización de la Naciones Unidas en Nueva York.
El acto de presentación de las Cartas Credenciales es una de las ceremonias más solemnes de la vida diplomática, expresión de la instancia formal a través de la cual el jefe de Misión deviene en embajador plenipotenciario del Estado al que representa.

